viernes, 25 de enero de 2008

De los placeres a los húmedos pecados


Y suele pasar que aquí estamos, entre la espada y la pared; esperando lo que viene...¿viene?. Mortalmente a merced del tiempo, dejándose susurrar por la noctámbula delicia de los acordes lunares.
No podeís tapar el sol con dedo, ni menos negar a la sierpe que os tienta.
No podeís dejar de soñar, y encontrar en el onírico viaje, el placer que os colma por entero.

Bienvenidos al viaje etéreo, que dura la eternidad del segundo.
Dejad que vuestra piel hable y haga coro con el deseo.

Bienvenidos a explorar el mundo, con los ojos de un ciego y las ganas de una vírgen; dejándose tentar por los aromas y sabores de lo incierto.

Y dejad aquí estampadas, cual pétrea señal..todo lo que vosotros queráis.

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